LO QUE ART BASEL HA DEJADO

La feria de Arte Moderno y Contemporáneo, Art Basel acaba de celebrar su cuadragésima octava edición. Este año, la feria ha tenido una de las valoraciones más positivas de su historia. Las razones son varias: el gran volumen de ventas, la presentación por parte de relevante galerías de obras de importancia histórica y calidad de museo, mas de 4,000 artistas representados y mas de 100,000 visitantes en una semana.

En la feria tenemos datos curiosos como los 116 Jet privados que llegaron a Basel el martes, frente a los 98 que llegaron en el 2016 en toda la semana. O los 3.4,00,000,000 que fue contabilizado como el valor del seguro total de las obras de arte que se exhibieron.

Lo cierto es que esta edición realmente se puede calificar como un éxito rotundo, puesto que antes de que el preview del primer día hubiese terminado, alguno de los dealers que asistieron en nombre de sus clientes ya habían hecho compras y ventas por valor de algunas decenas de millones de dólares, cifras que otras ferias del mismo tipo solo sueñan con alcanzar. Las obras importantes, se compran en su gran mayoría el primer o segundo día. Dealers que se mueven en nombre de alguno de los coleccionistas con más poderío dentro del mundo del arte, procedentes de Estados Unidos, Europa Occidental y cada vez con más frecuencia, fuerza e influencia, de Asia, concretamente de China.

LAS MAYORES VENTAS EN EL MUNDO DEL ARTE

En el año 1999, la obra del alemán Gerard Richter ‘Äbstraktes Bild’ (1986) se vendió en Sothebys por 607.500 dólares. La misma obra se vendió el pasado año por 46 millones de dólares. En 16 años el valor se ha multiplicado 76 veces.

Richter es el artista vivo europeo con el mayor récord en subasta. El líder de la lista es el norteamericano Jeff Koons. Su escultura de 10 metros ‘Orange Ballon Dog'(1994-2000) alcanzó los 58,4 millones de dólares en el año 2013.

Sothebys y Christies son las dos salas de subasta que mueven la mayor cantidad de obras modernas y contemporáneas al año. Hay que hacer una distinción entre artistas vivos y artistas muertos. Los récords que se consiguen con artistas vivos están basados en la originalidad de la obra pero también tienen un importante componente de inversión. Jeff Koons es un gran artista, pocos entendidos discuten su talento, sin embargo 58 millones es una cifra irreal para un artista vivo y detrás de esa cifra no hay solo coleccionistas sino galeristas interesados en que Koons alcance estos precios. Esto no es un fenómeno nuevo, desde siempre ha ocurrido. Rembrandt en el siglo XVII era conocido por ir a subastas donde había obras suyas y pujar para subir sus precios.
En el arte contemporáneo, cuando la obra de un artista joven sube mucho en poco tiempo, ello no constituye necesariamente un factor positivo, ya que es necesario para su correcta evolución que la demanda de su obra se mantenga. Las subidas en flecha muchas veces tienen un origen artificial y con frecuencia se desinflan. Un artista que sube progresivamente tiene un mercado mas lógico y ordenado. Sin embargo, una vez que un artista llega a la categoría de estrella como Richter o Koons el precio de una obra icónica lo pone el mayor postor, ya sea inflado por su propio galerista o su mejor coleccionista.

 

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https://okdiario.com/opinion/2016/10/07/mayores-ventas-mundo-del-arte-437304