EL ARTE DE VENDER ARTE

Todo ser humano es un vendedor. La venta comienza en nuestro nacimiento, es la primera habilidad que aprende un niño. Entonces ya sabe que con una sonrisa conseguirá un abrazo. Más tarde, según va creciendo, con una buena nota en el colegio conseguirá una bicicleta nueva; Un buen trabajo se conseguirá en la entrevista donde habló de sus buenas cualidades; una pareja que consiguió tras vender su marca personal…etc. De una forma eficaz el arte de vender resume el viaje de la vida. Lo que somos y adquirimos en la vida es el resultado de una venta y por ello el saber vender bien es una de las habilidades más importantes que podemos adquirir.

Estas habilidades de venta que utilizamos en la vida diaria se pueden aplicar en el lugar de trabajo, vendiendo no solamente la marca personal de uno mismo, sino la marca de un producto. Como cualquier disciplina, la venta es un arte que requiere práctica para su mejora. Al igual que otros talentos y habilidades que se perfeccionan con el tiempo, la venta de arte requiere años de entrenamiento y experiencia de mercado junto con habilidades que lleven a dominar la acción de venta en este campo.

La base en la venta del arte es la confianza. Independientemente de tener un profundo conocimiento del mercado, la confianza que un cliente deposita en un vendedor es el elemento más valioso y a la vez más difícil de conseguir. La confianza puede tardar años en construirse y en ocasiones con un solo error se disuelve. Por experiencia propia, la mayor confianza es la que valida el éxito. En cada compra el objetivo es aunar la estética con el poder adquisitivo y con ambos componentes tratar de conseguir la mejor obra posible. La validez de la compra se muestra con la evolución de la obra en el mercado y la subida de valor de esta.

 

Continua leyendo en..https://okdiario.com/cultura/2017/05/05/arte-vender-arte-967949

EL PINTOR ESPAÑOL, MAILLO

Las obras de Maillo son una buena inversión por menos de 6.000 euros. Una inversión de presente pero, sobre todo, de cara al futuro. Un joven que hace del talento gran parte de su ADN. Oriundo de Getafe, tiene 32 años. Es licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid y está representado por la Galería Ponce+Robles en la capital de España. Sus obras ya se encuentran en colecciones de China, Francia, Colom­bia, Perú, México, Brasil, Suiza o Alemania.

1. ¿Cuáles son tus comienzos después de graduarte en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid?
Soy seleccionado por Virginia Torrente para participar en la primera edición de Intransit, donde algunos alumnos recién licenciados entramos en contacto por primera vez con críticos, comisarios, galeristas y demás agentes de la escena artística para desarrollar una exposición en formato de laboratorio de intercambio de ideas. Antes de esto también fui seleccionado por el departamento de pintura para participar en el stand de la Universidad Complutense en una feria. Ahí realice mis primeras ventas, vendí todo un montaje de obras de pequeño formato. Meses después de esto, conozco a mi galerista José Robles y acordamos una exposición individual que tenemos que aplazar ya que Juan Ugalde me selecciona para participar en la exposición institucional A Vueltas con la Maldita Pintura en el Museo ICO.
¿Cuáles son tus referencias históricas y con que artistas te sientes mas identificado?
George Condo, Jonathan Lasker, Philip Guston, David Salle, son mis pintores de cabecera. Sin olvidar a Basquiat, Twombly, Tapies, Picasso, Goya o Velázquez, referencias básicas. Pero me siento muy identificado y atraído con la manera que tenia Picabia de entender la pintura. Otros pintores mas actuales con los que mi obra puede dialogar más y que sigo por redes son: Trudi Benson, Paulo Nimer Pjota o Josh Reames.
Tu fuente de inspiración son los cómics, la música y las series de televisión. Bebiendo así de la brecha entre baja y alta cultura, ¿qué quieres trasmitir?
Quiero transmitir la complejidad de vivir hoy en un mundo a toda hostia para el cual no estamos preparados, donde la capacidad de discernimiento de una realidad que no llegamos a entender está desbordada… No sabemos muy bien como nos afecta. ¿Cómo nos hacemos a nosotros mismos? ¿Son impuestas nuestras necesidades o propias? Yo me agarro a la cultura, entendido ésta como una red de referencias, conexiones y conversaciones. Pongo eso en el lienzo a modo de mapa conceptual, de campo de batalla. Líneas y manchas se superponen en un dialogo delirante fluyendo orgánicamente, espejo del propio mundo… Aprendiendo, desaprendiendo, progresando y regresando. Quizás todo esto transmita miedo o ansiedad, pero también mucho esplendor y yo fluyo ahí, en esa imagen verdadera del mundo que ya no entiende la exclusividad aristocrática del gusto.

Continua leyendo en…https://okdiario.com/opinion/2017/03/04/maillo-pinta-futuro-artistico-espana-798331